Imagínate que en un recorrido de 400 km. por un desierto de arena, sólo hay un árbol y te chocas con él. Ésto es lo que le pasó a un camionero libio, al parecer algo ebrio, en 1973.
A partir de entonces, el árbol del Teneré empezó a languidecer hasta morir, y el gobierno de Níger lo retiró y puso en en lugar una escultura metálica como recordatorio.
Y el árbol muerto fué llevado al Museo Nacional de la capital, Niamey.
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